5 LEYENDAS CORTAS DE HONDURAS
Ya sean en leyendas o mitos, las leyendas de Honduras se basan en grandes tradiciones de cuentos que pasan por generaciones que siguen sorprendiendo y manteniendo vivas en la actualidad.
Para muchos, estas leyendas son ciertas o verdaderas. Gran parte de la población Hondureña tiene su superstición muy presente y, las creencias en brujería, maldiciones, fantasmas o seres del más allá, son parte muy común y continua.
En las leyendas de honduras, rescatamos unas cuantas leyendas cortas donde se destacará el terror que algunos de estos seres provocaron a estos amigos de Honduras. Algunos son entes, otros espíritus errantes, y claro, algunos con lo paranormal o misteriosos que nadie puede explicar a ciencia cierta.
El Gritón
Cuenta la leyenda, que en Honduras habita el Gritón, y que al igual que en Brasil, es una criatura que jamás ha sido vista, pero cuyos espeluznantes aullidos, rompen el silencio nocturno en las selvas y montañas del país.
En la región de Trujillo y en el valle de Sula, varios Campesinos afirmaron haber oído los gritos desgarradores del "Gritón". Uno de ellos cuenta:
"Conozco todos los animales de estos montes, y nunca he escuchado nada igual a este grito tan espeluznante."
Algunas personas dicen que eran espíritus de Hombres errantes que fueron asesinados en los senderos y quebradas de aquellos lugares, y que por las noches, gritaban con desesperación como si estuvieran en vida.
El Picudo
Según cuentan los Militares, que un Picudo apareció ante un Soldado que lo vio en el cuartel, éste sacó su arma y le disparó, pero apareció otro aún más grande. Lleno de pánico despertó a gritos a sus compañeros, pero hasta eso, los Picudos lograron escapar.
Ciertos vez, los Soldados bendijeron sus balas y una noche creyendo oír a este ser malévolo, le dispararon. Creyendo acertar, buscaron a la Criatura, pero en su lugar sólo encontraron sus huellas de sangre y al parecer, vieron su figura aventarse en la Poza de
Barraituca.
El Cadejo
Cuenta la leyenda del Cadejo, que es un animal legendario que aunque parezca extraño, cuida a los borrachos y aquellos quienes no pueden ver ni estar de pie; se le considera un espíritu protector.
Según cuentan, en una noche de un pueblo de Santa Bárbara, salió un joven de su casa en busca de la chica que le gustaba. Mientras pasaban la noche juntos, al llegar la 9 de la noche, el Joven tuvo que regresar a su hogar que estaba cruzando una quebrada (riachuelo), y como era algo lejano, se fue de inmediato.
mCuenta la leyenda de la Siguanaba, que ella se originó hace mucho cuando una mujer llamada Sihuehuet (que significa mujer hermosa) tuvo una relación con el hijo de un Dios llamado Tlaloc, del cual se embarazó.
Él se guía por la soledad y afición del corazón de los borrachos que tratan de olvidar sus penas o dolor con el alcohol, motivo por la cual este ser se compadece. Y no se separa de él hasta que llegue sano a su hogar o se alivie su dolor. Si un Cadejo llega a lamer la boca de un borracho, lo seguirá durante nueve días, y no lo dejará en paz hasta que perezca. Luego se llevará su alma. Por eso hay quienes dicen, que si un perro negro va detrás de un hombre, no debe ser confundido, ya que puede ser el Cadejo.
Este ser, tiene la forma de un perro peludo con ojos rojos, patas de cabra y algunas veces de color blanco o negro. Si el Cadejo es blanco, es bueno; pero si es color negro, es malo o travieso. Otros detalles que se cuentan es que el cadejo oscuro (gris en otros relatos) cuida a los niños abandonados; mientras el cadejo blanco es protector de las mujeres solitarias, abandonadas o viudas. Ambos son muy protectores, tanto el blanco como el oscuro.
La Sucia
En su camino, el Joven vio a una chica lavando su ropa lo cual, le pareció muy extraño ya que era muy noche. Al ver que no había nadie, intentó seducirla a pesar de que en ningún momento vio su rostro. Cuando la chica no le respondía en lo absoluto, se sintió molesto e intentó darle vuelta a la fuerza sujetándole e intentando quitarle toda su cabellera que le cubría el rostro, pero no lo lograba. De pronto, la chica se liberó y corrió dando un pequeño sollozo.
El joven fue corriendo tras de ella y cuando la alcanzó, se disculpó y le dijo que lo único que deseaba era un beso de ella. La Joven aceptó asintiendo la cabeza y cuando Él se acercó para besarla, se escuchó un gran alarido humano tan fuerte que de inmediato, el Joven huyó como loco hacia el pueblo.
Cuando los aldeanos lo encontraron corriendo desesperado, el Joven sólo decía que se había topado con una mujer con rostro horrible o y un aliento repulsivo a putrefacción.
En la actualidad, se dice que esta mujer se le aparece a los hombres mujeriegos en sitios solitarios. Esta "mujer" es conocida como: "La sucia", y su leyenda se hizo más fuerte porque el incauto que la encontraba, siempre la hallaba lavando ropa sucia.
La Ciguanaba
Cuando nació el bebé, Sihuehuet no era buena madre y no quiso cumplir con sus obligaciones. Ella prefirió dejar todo y tener un amante del cual prefería estar más con él. Cuando Tlaloc descubrió sus falencias, la maldijo de la siguiente manera: Cuando ella esté lejos de las personas, sería una mujer bella; pero si ellos se la acercaban, verían a una mujer muy horrible.
Hoy en día, esta leyenda continua viva, y así se origina la Ciguanaba que, puede parecer una mujer muy hermosa de lejos, y cuando estás cerca tiene una cara de caballo o de una calavera. Ella persigue a los hombres infieles o que gustan amanecerse en la calle. Gusta de atraer a los Hombres a los barrancos o a lugares desiertos, para que perezcan al seguirla.
En otras versiones, la Siguanaba mata del susto a sus víctimas; pero si no muere y logran escapar, se vuelven locos de por vida.

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